Los pisos tendrán una superficie de unos 40 metros cuadrados, dispondrán de una habitación doble y de un baño e integrarán en un espacio único el comedor, la cocina y la sala de estar. Además, dos de estas viviendas estarán adaptadas para personas con movilidad reducida.
La ducha se construirá en el nivel del pavimento y las viviendas dispondrán de una alarma centralizada en el baño y de luz de emergencia para que los inquilinos puedan orientarse en caso que falle el suministro eléctrico. Por otra parte, las cocinas tendrán placas eléctricas, y los enchufes se situarán a una altura pensada especialmente para que las personas mayores no tengan que hacer esfuerzos.
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