A partir de octubre se hará una prueba piloto con la metodología de trabajo denominada Housing First, que está basada en el acceso a la vivienda para proporcionar autonomía a los afectados. Esta medida se suma al incremento de servicios proporcionados a este colectivo, que ha permitido que en el último año las personas que duermen en la calle hayan disminuido un 13%.
El área de Calidad de Vida, Igualdad y Deportes, pondrá en marcha en otoño una nueva metodología de trabajo que ya ha demostrado su eficacia en los Estados Unidos y otros países de Europa. Se trata del Housing First (Vivienda Primero), que se caracteriza por asignar una vivienda desde el primer momento a personas sin techo. De este modo la vivienda se convierte en un elemento estable alrededor del cual el Ayuntamiento proporciona los servicios y recursos, que deben permitir a las personas usuarios su reinserción. "El objetivo es que estas personas puedan continuar teniendo un apoyo social , pero con total autonomía ", ha explicado la teniente de alcalde responsable del área, Maite Fandos. La prueba piloto se iniciará con 60 plazas.
Las personas seleccionadas proporcionarán el 30% de sus ingresos (siempre que sea posible) para pagar el alquiler y deberán respetar el buen clima vecinal, ya que las viviendas proporcionados procederán del mercado libre. Prioridad del mandato El Housing First se suma a las diferentes acciones que lleva a cabo el equipo de gobierno desde el 2011 En estos momento la ciudad dispone de 2.953 plazas para atender las diferentes necesidades de las personas sin techo y en situación vulnerable, un 27,4% más que hace 3 años.
http://premsa.bcn.cat/wp-content/uploads/2014/08/2014_08_19_Sense-Techo-Housing-First.pdf